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Cómo hacer un masaje con piedras calientes

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La terapia geotermal combina el uso de piedras calientes y técnicas de masaje para relajar los músculos tensos. Esta alivia el dolor y la rigidez, además de mejorar la circulación. Esta terapia puede aplicarse para tratar dolencias como dolores musculares, enfermedades artríticas y trastornos autoinmunes. El calor de las piedras penetra en la piel para estimular la irrigación sanguínea, eliminar toxinas y lograr una relajación muscular más profunda que la que se consigue con un masaje convencional. Colocar las piedras calientes sobre los puntos de acupresión puede contribuir a descargar el flujo energético, además de favorecer el propio proceso de sanación del cuerpo. En este QueHowTo te enseñamos cómo hacer un masaje con piedras calientes. Sigue leyendo si quieres saber más.

Masaje con piedras calientes: Paso a paso

  1. Alinea las piedras a lo largo de la columna. Antes de comenzar el masaje debes colocar, ya sea una hilera de piedras grandes donde la columna del cliente se va a apoyar o, poner dos filas de piedras pequeñas a cada uno de los lados. Luego, coloca una sábana más sobre estas piedras. Después, pídele al cliente que se acueste sobre ellas mirando hacia arriba. No las saques hasta que la persona deba darse vuelta.
  2. Coloca cuatro piedras pequeñas sobre el rostro del cliente. Una vez que se haya puesto cómodo, deberás tomar cuatro de las piedras más pequeñas y ponerlas sobre las zonas de acupresión del rostro. Coloca una en la frente, otra debajo de los labios y una a cada lado de las mejillas. Evita usar aceite en esas piedras, ya que este puede obstruir los poros o irritar la piel.
  3. Utiliza piedras de medianas a grandes a lo largo del esternón, clavícula y en las manos. El tamaño de las piedras puede variar de acuerdo a la talla y contextura de la persona. No obstante, pon una o más piedras a ambos lados de la clavícula, dos grandes a lo largo del esternón y dos del tamaño de tu palma en las manos.
  4. Utiliza una piedra del tamaño de la palma de la mano para masajear el resto del cuerpo. Una vez que hayas colocado todas las piedras en la parte de adelante, toma una del tamaño de tu palma y aplícale aceite. Luego, recorre las fibras musculares de la cabeza a los pies para masajear cualquier nudo que haya quedado.
  5. Pídele al cliente que se voltee. Una vez que hayas masajeado la parte de adelante, pídele al cliente que se dé vuelta y que se eche boca abajo. Este es un buen momento para retirar las primeras piedras que colocaste antes de que se acostara.
  6. Coloca unas piedras en las escápulas, la parte posterior de las rótulas y entre los dedos del pie. Escoge las piedras más grandes para las escápulas y la parte de atrás de las rótulas. En el caso de los dedos del pie, coloca una piedra pequeña entre cada uno de ellos.

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