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Cómo limpiar una estufa de hierro fundido

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Una estufa de hierro fundido es sencilla de limpiar, siempre y cuando se realicen los pasos indicados. Ahora bien, te indicaremos la manera correcta de seguir como tal.

Si bien este material es eficaz para contener el fuego y proporcionar calor al interior de una casa, también lo debes limpiar de manera ocasional. Puedes limpiar de modo regular la cámara de combustión, y utilizar un cepillo de alambre y papel de lija para limpiar la parte externa de la estufa.

Tan simple y sencillo como lograr limpiar una parrilla eléctrica.

Pasos para depurar una estufa de hierro fundido

  1. En primer lugar, coloca un periódico viejo en el piso frente a la estufa. Extrae las cenizas de la cámara de combustión. Abre la puerta de vidrio de la parte frontal de la estufa y utiliza una pala de metal para recoger todas las cenizas restantes del interior.

    Debes ser minucioso al limpiar la estufa, ya que lograrás encender el fuego con mayor facilidad si no quedan restos de cenizas.

  2. Luego, cubre el tacho de cenizas. Desecha las cenizas. En cuanto el balde se llene, tendrás que desechar las cenizas para vaciarlo.

    Si resides en un área rural, puedes simplemente caminar unos cien metros lejos de tu casa y esparcir las cenizas en la tierra.

  3. Por consiguiente, raspa el óxido con un cepillo de alambre. Aplica papel de lija sobre la parte externa de la estufa. Una vez que hayas limpiado la mayor parte del óxido y la suciedad acumulada con el cepillo de alambre, puedes utilizar papel de lija para eliminar el óxido restante. Puedes comenzar con un papel de lija de grano grueso. Posteriormente, pasa a un papel de lija de grano más fino.

    Lija toda la superficie exterior de la estufa para suprimir cualquier marca que pueda haber dejado el cepillo de alambre.

  4. Limpia la cocina con una solución de vinagre. Consigue un producto limpiavidrios. Rocía el producto en un par de trapos viejos y luego utilízalos para frotar la puerta de vidrio.
  5. Por último, prepara una mezcla de vinagre, agua y detergente. Limpia la chimenea y la tapa. Además, debes cepillar toda la creosota acumulada sobre la tapa de la chimenea.

    Es necesario que te trepes al techo para llevar a cabo este paso, por lo que debes tomar las precauciones de seguridad necesarias.

Ante todo lo referido con antelación, te dejamos un vídeo explicativo, en donde se expresan consejos y herramientas a tener muy en cuenta. Ahora bien, depositamos a continuación el contenido audiovisual:

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